Lo peor de la lactancia prolongada

lo peor de la lactancia prolongada

Lo peor de la lactancia prolongada

La lactancia es maravillosa, pero no vamos a mentir, también tiene sus cosas, que no son pocas! Por eso después del artículo Lo mejor de la lactancia prolongada os traigo lo peor de la lactancia prolongada. Me refiero a la prolongada porqué pasa por más fases que solo los primeros 12 meses.

De todos modos si me seguís por Instagram o Facebook sabréis de sobras que mi balanza entre pros y contras se decanta descaradamente hacia los aspectos positivos.

Pero vamos al ajo:

 

Lo peor de la lactancia prolongada

Los primeros días de la lactancia duelen

A mí me salieron puntitos de sangre. Curar el pecho es difícil porqué hay que usarlo continuamente. Y el dolor es muy agudo. A ver, que nadie se ha muerto por dar pecho, pero tampoco por la regla y digamos que a veces no te puedes ni mover del sofá.

 

Cuando te tira del pelo

Nunca me ha gustado que me manoseen el pelo. Odio ir a la peluquería porqué me duele cuando me lo lavan, cuando me lo peinan, cuando me lo secan… es similar al dentista para mí. Por lo tanto una cosa es que mi hija juegue con el pelo (que tiene su parte tierna) y otra muy diferente que empiece a enroscarse mechones de pelo creándome enredos. Me da tales tirones que me hacen ver las estrellas! Dolor al infinito.

En esos momentos me pongo bastante nerviosilla.

 

Cuando me muerde el pezón

Este súper comenzó cuando la peque ya tenía casi un añito. Se quedaba dormida con la teta en la boca y acababa serrando los dientes. Desde entonces empecé a despegarla cuando se quedaba dormida para evitar el mordisco. Pero tela, flipo en colores cuando se le escapa!

 

La vergüenza de enseñar el pecho al principio

Tampoco es que me haga ilusión ahora. Pero vamos, lo llevo con más naturalidad, la niña se engancha a gran velocidad xD (y por lo tanto tapa el pecho). Además he mejorado mis técnicas de «esconder la teta en plan ninja». El problema actual es que Pies Descalzos me querría completamente para jugar con la teta como si fuese un muñeco o darle besos.

Estas cosas en público me avergüenzan así que intento esconder las tetis xD pero la peque quiere jugar con ellas igualmente. «Teta te quiero mucho» le dice.

 

Cuando me araña con nerviosismo

Hay momentos en qué se engancha a la teta para relajarse pero no lo consigue. Entonces empiezan esos meneos nerviosos de la mano en qué agarra el pezón, lo gira, lo pincha, lo rasca con las uñas… Le cubriría la mano con cinta adhesiva xD La cosa empeora cuando tiene las uñas demasiado largas.

 

Sed y hambre infinitas.

Principalmente cuando era un bebé. A la que se me enganchaba al pecho me venía una sed mortal! Tres segundos antes nada, a la que me tocaba la teta patapum… «Papá Osooooooo tráeme agua plisssssss» La verdad es que es algo súper curioso y por lo que veo le pasa a todas!

El hambre infinita se me quedó en el cuerpo desde ese test positivo. Cada noche antes de ir a la cama tengo que darle algo al estómago para que se distraiga.

 

Cuando mama de un pecho y le toca el otro pezón

Visto así no parece tan traumática la cosa. Pero hay días que está tanto rato dándole vueltas al otro amigo que realmente molesta mucho.

 

Cuando estás haciendo algo y tienes que parar porqué quiere pecho

Cuando es un bebé «don’t worry peace and love» no? La lactancia es a demanda y ya lo tienes digerido. Así que te sientas y teta! El problema llega cuando ya tiene 2 añitos y das por hecho que la petición de tu hija disminuirá  pero en vez de eso… incrementa! – Teta por mimo, teta por aburrimiento, teta por consolación… Y obviamente si respondes con una negación la peque no está muy de acuerdo con tu decisión y te lo hace notar.

La cuestión es que eso puede llegar a pasar unas 30 veces al día, hasta cuando voy al baño, me ducho, o peor aún! Cuando está cubierta de queso hasta las orejas y se me abraza gritando » mamaaaaa tetaaaaa» XD

Por lo tanto las opciones son pocas.

A veces intento distraerla, pero sinceramente cedo siempre que puedo. Si tengo que lavar los platos en 3 momentos diferentes para acurrucarme con el amor de mi vida no pasa nada. No va a ser algo que me importe de aquí 10 años y esos serán mimitos que se llevará en la espalda ^^

 

Cuando se pasa horas pegada al pecho y me agobia

Sobretodo por la noche… madre mía…. cuando se pasa una hora de un pecho a otro… llega un momento en qué lo único que quieres es que se despeguen de tu cuerpo. Hablo de agobio, no de agitación de amamantamiento, eso es otra sensación.

 

Soy la única que puede acostarla porqué se duerme solo con la teta

Esto es positivo y negativo. Me gusta porqué soy su todo y tengo el control. Aunque os pueda sonar mal  y egoísta. Pero ya he dicho muchas veces que cuando salí del hospital después de parir estaba triste por tenerla que compartir. Ese es nuestro momento para bien o para mal y nadie me lo puede quitar.

Vale, sería cómodo que el papá o la abuela pudiesen acostarla para permitirme salir con las amigas. Lo echo bastante de menos… pero me compensa esa calma de acabar el día con ella así juntitas, abrazadas, oliéndole el pelo…

Amor amor amor

 

No poder dejarla a nadie cuando es bebé porqué depende absolutamente de tu pecho

Nosotros probamos los chupetes pero por suerte mi hija no se acostumbró a ellos. Digo por suerte porqué se lo daba básicamente a causa de la presión social (bueno, y un poco por desesperación, ya que mi hija de bebé odiaba el coche con toda su alma y lloraba lloraba lloraba…) Tampoco me apetecía ceder la lactancia a los abuelos,  por lo tanto me ahorré los biberones y el descontrol a nivel de alimentación: obligar a acabarse il biberón, insistir, tortura psicológica sobre lo poco que come, etc…

 

Los santos comentarios sobre la lactancia prolongada

«¿Cuando tienes pensado dejar de darle el pecho? ¿No es un poco grandecita para la teta? A esta edad ya no la coge como comida sino come vicio, deberías quitársela! ¿Cómo harás que se despegue? Está demasiado enganchada! Cuando vaya a la escuela se van a reír de ella»

Algunas son preguntas sin malicia, otras simplemente sobran. Pero vamos, en el 2019, que esto venga de una persona joven que se encuentra inmersa en el mundo de Google se me hace raro. Tampoco vamos a pelearnos con una señora de 80 años. Hay que elegir bien qué batallas vale la pena combatir. Pero vamos mi respuesta suele ser «cuando quiera ella ya se despegará, por mí como si se la doy el día de su boda». Así ni siquiera les das el gusto de decir «te la va a pedir hasta cuando vaya  a la universidad».

 

Miradas que dicen más que 1000 palabras

Tengo que decir que al principio lo llevaba un poco peor. Pero ahora me la repantinfla totalmente xD Eso sí, las noto. Esa mirada en plan «Dios mío… esa niña gigante de 2 años aún enganchada al pecho!!!!». Por no hablar de los que giran la cabeza. Me gustaría decirle entre risas «oye tan feas son mis tetas?» Pero bueno, ahí no me meto, que cada uno mire lo que quiera, soy consciente que a mucha gente le da reparo. Antes de dar pecho yo también hacía parte de ese club =P

 

En verano te desnuda por todas partes

Tal y como voy vestida en julio mi hija tiene la capacidad de servirse de su teta cuando le apetece en plan buffet libre. Vamos… mientras estoy en el WC, mientras la llevo en brazos, mientras cocino, mientras pago en el súper. No me preguntéis por qué pero justo en ese momento se inspira más que nunca! Y claro tampoco está muy atenta al «como» por lo tanto tengo que prestar atención para mantener un mínimo de discreción.

 

Mientras mama, hace volteretas pegada a tu teta

Jamás una imagen me pareció tan real como esos cómics que se ven por Facebook con una madre y su hijo sobre un hombro con los pies sobre su cabeza tomando pecho. Llega una edad en que empiezan a hacer los monos y mientras maman van saltando por todas partes. Claro a veces una flipa del dolor. Y el resto del tiempo solo te queda reírte xD

 

Los disturbos de la lactancia

Estos son un rollo patatero pataterísimo! Por suerte he sufrido pocos y leves. En mi blog os cuento sobre Como evité una mastitis y mi obstrucción recurrente y sobre mi Punto blanco en el pezón o perla de leche. Fácilmente resolvibles pero pesados de todos modos. Duelen. Cualquier cosa que tenga que ver con el pecho causa dolor agudo. Tampoco te mueres, pero no es placentero.

 

Mi experiencia de agitación de amamantamiento

En este caso no se trata solo del agobio del que os hablaba anteriormente. Es una sensación de rechazo automático por tener a una cría enganchada al pecho. No se trata solamente de una molestia, sino que tu cuerpo grita «NO no puedo, no me toques, lejos». Hubo un periodo en qué una vez a la semana sentía agitación de amamantamiento.

Supongo que es más normal en niños grandes porqué los cambios hormonales del principio aflojan y además el niño agobia más cuando mama: se mueve más, tira con más fuerza, reclama cuando quiere… Y por supuesto noto como mi estado general tiene una gran influencia. Si tengo más sueño del normal, estoy estresada o con mil cosas en la cabeza es más posible que aparezca.

Es algo feo. A ninguna madre le gusta tener esa sensación hacia su hijo. Pero sabiendo que es algo natural, se trata solo de dejarlo fluir sin marearse demasiado.

En la web Asesoras de Lactancia Online lo explica la mar de bien ^^

 

Recibes menos mimos

Esto lo he compartido con muchas madres. Es bastante común que la manera que tiene tu hijo de conectar contigo sea el pecho. Ese será vuestro vínculo de cariño. Quizás abrace o bese a papá, a la abuela… y a ti… a la que te ve quiere teta.

Punto fin.

Si haces parte de este club te diré «no te agobies, se trata solo de una fase más». Cuando deje el pecho buscará otra manera para continuar esa relación tan cercana que tiene contigo y llegará todo lo demás. De hecho a mí me paso durante un buen tiempo, ahora han empezado los abrazos (alguna vez, eh? no nos vayamos a pasar!). De todos modos tiran más dos tetas que dos carretas, así que a la que puede «mama tetaaaaa»!

 

El duelo del destete. Cuando sientes que la lactancia llega a su fin.

Yo aún no estoy ahí porqué soy muy rebelde. Os lo cuento en el siguiente punto. Pero entiendo a las madres que me dicen «siento que esta etapa ha llegado a su fin, que ya no tiene sentido». Cuando leemos posts por internet que afirman «la lactancia es cosa de dos» deberíamos tenerlo claro. Si se convierte en algo agobiante que no disfrutamos hay que soltarlo. Sino puede transformarse en una enfermedad (mental o física).

Debemos escuchar al cuerpo. Cuando la lista de NOes supera a la de los SIes, hay que dejar volar. La maternidad no es solo dar el pecho. Y debemos ponernos un poco en plan Marie Kondo! Agradecer por el tiempo disfrutado y saludar.

Para cualquier madre que de el pecho ese momento será bastante duro. Se trata del duelo del destete. A parte de los consejos de la vecina en plan «ponte tiritas», «dile que no hay leche», etc. es bastante complicado encontrar información sobre un destete respetuoso, porqué en el fondo estás destetando tú, cuando el niño aún querría continuar. De todos modos por experiencias que me han llegado al oído os sorprenderíais de lo bien que reaccionan algunos niños.

Una idea genial es la que presenta el libro de la consultora de crianza Míriam Tirado titulado LA FIESTETA. Es de los pocos cuentos sobre destete en qué la madre propone organizar una fiesta de despedida de la teta.

Yo aún no estoy en ese punto, pero si llegáis, un buen respiro y a hacer lo mejor para vosotras y vuestra cría ^^

Además os dejo mi post Destete natural y 3 experiencias de lactancia prolongada.

 

Dar el pecho después del año

La lactancia materna en niños grandes o «prolongada» no siempre es fácil. Como tampoco lo es el primer año. Pero claro digamos que esa «no facilidad» se dilata en el tiempo.

Hay momentos en que querrías decir «stop, basta se acabó! A otra cosa mariposa! Ya no tengo más paciencia, estoy harta de esas noches de 1 hora de lactancia, agobio, pfff»

Pero como existen esos instantes es inevitable pensar en Lo mejor de la lactancia prolongada. El peso de mi balanza se decanta por el segundo caso. Aunque entiendo perfectamente quien dice «no puedo más con la lactancia«.

Quizás en mi caso se le añaden dos cosas. La primera es mi defecto o virtud de pensar siempre en el futuro. Un día esto se acabará y no volverá jamás. Quizás daré el pecho a otros hijos, pero ver a Pies Descalzos que me mira de reojo pegadita a su teta… la llorera que me va a coger el día que deje la teta xD esa es mi única certeza.

Así que no voy a anticipar el momento, al menos por ahora.

La segunda podría ser algo que os conté por redes sociales. Cuando tenía 15 años se me paró el crecimiento por una enfermedad pasajera un poco pesada. Me quedé sin menstruación y dejé de desarrollarme. Al cabo de tres meses la regla volvió, pero sinceramente el tema desarrollo… tengo mis dudas.

El punto es que no tenía muy claro si iba poder a dar de mamar a mi posible bebé. Por eso y porqué tenía los pezones invertidos (esto me da muhcíiiiisimo corte contarlo, pero si hay alguna chica en mi situación se va a consolar seguro =P, que es el objetivo) junto con unos pechos diminutos!

Para mí fue un regalo poder dar el pecho! Y sobretodo llegar tan lejos! Además con la lactancia los pezones salieron y ya no han vuelto a entrar. Esperemos que se queden así xD me molan más mis tetas actuales (por minúsculas que sean, eso no ha cambiado).

 

Lo peor de la lactancia prolongada también es lo mejor

Todo lo que he puesto en esta lista son pequeñas cosas que no perturban para nada mi cotidianidad. Es más, aunque en ese momento pueda ser algo que moleste me lo tomo con mucho humor. Sé que llegará el día en qué todo esto serán anécdotas, estaré muy lejana de donde estoy ahora. Si tengo suerte con canas y arrugas diciendo «hace 40 años cuando te daba el pecho…»

Así que como no hay un botón mágico para parar el presente he decidido alargarlo todo lo posible, disfrutarlo y encarcelar en este blog todas las sensaciones posibles para que no caigan completamente en el olvido.

Espero que leáis este post con la misma cantidad de amor con la que lo he escrito ^^

 

Alguna mega receta para compartir? Cuéntamelo en los comentarios!

Para una maternidad innovadora, respetuosa y creativa…

!SUBSCRÍBETE!

ESCRIBE AQUÍ TU MEJOR E-MAIL ^^

Volver al inicio

Si te ha gustado este artículo quizás te puedan interesar

Destete natural y 3 experiencias de lactancia prolongada

Lo mejor de la lactancia prolongada.

Ropa de lactancia – mis trucos para gastar poquísimo!

Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

No olvides COMPARTIR el post 😉
mimitosenelcaos
mimitosenelcaos@gmail.com

Hola! Soy Nai, una madre bloguera! Amante de una maternidad innovadora, creativa y una crianza respetuosa. Te cuento mis trucos, experimentos y mi experiencia sin filtros con un toque de humor! Lista para una maternidad diferente?

2 Comments
  • Llanos
    Posted at 08:46h, 03 octubre Responder

    Me alegro que hables de ello porque parece que la mayoría sólo habla de lo maravilloso que es. Yo no llevaba bien muchas de estas cosas. Lo de que me vieran y dijeran eso sí, no.me importaba, pero otras ufff. Lo peor que me tocará la otra teta, se llama comúnmente sintonizar la radio jajaja

    • mimitosenelcaos
      Posted at 12:50h, 07 octubre Responder

      xDDDDD si a mí me pone negra. Pero cuando se está tranquilita, sobretodo por la mañana es súper bonito. Supongo que también habrá niños y niños. Algunos sintonizarán más la radio que otros XDDDD la mía a veces es un poco nerviosa y por eso me pone con los pelos de punta… hay otros más tranquilitos xD

Post A Comment