Destete natural y 3 experiencias de lactancia prolongada

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Destete natural y 3 experiencias de lactancia prolongada

Hoy estoy rebelde! Tengo ganas de izar mi primera TETA-BANDERA! Y para hacerlo pongo en la mesa el destete natural como primer plato y de postres algunas experiencias de lactancia prolongada, hasta los 7 años!!!! Sí sí, mandadme al loquero!

Y es que estoy harta de ver a bebés comiendo con una manta en la cabeza. Yo no me tapo cuando desayuno. También me revientan los ojos indiscretos, pero sobretodo la ignorancia. Basta, la teta es lo más bio, eco, km cero, calentito y estéril que podemos ofrecer a nuestros hijos. Ya tengan 2 meses que 70.

Tetas al poder!

Empecemos

 

Aclaremonos las ideas ¿qué es esto de la lactancia prolongada?

Se habla de lactancia prolongada cuando damos de mamar al niño después de los 12 meses.

¿Es raro dar de mamar a niños de 3 años? ¿Anormal? ¿Anti – natural? Solo para mamis hippys que persiguen un destete natural?

Depende absolutamente de los ojos que lo ven. Para un mono, un neandertal o mi bisabuela era la cosa más normal del mundo. Para la generación de madres de los 90′ quizás era una barbaridad.

Pero…

 

… amamantar a niños mayores de un año es Anti-natural?

Por desgracia los anti-naturales somos nosotros. Lo que no es normal es que a mí se me haga raro ver a una madre con la teta fuera.

¿Es un mimo? ¿No está comiendo?

Me da igual, tampoco come cuando le hago una caricia y estaremos todas de acuerdo en qué mal no le hace. Es más, probablemente que esa caricia le de seguridad, cariño, bienestar. Por qué la teta no puede hacerlo?

Teta-racismo? No no no, por aquí no paso señores.

Me pregunto yo en qué momento a la humanidad se le ocurrió ir contra la naturaleza y decidir que lo anti-natural es dar el pecho.

¿Os suena el ejemplo de la Coca – cola?

Nadie gira la cara cuando ven a un niño de 3 años tomarse una Coca en el Mc Donalds, pero no saben donde meterse si me saco un pecho. Si es que hasta escribir «me saco un pecho» se me hace raro… xD madre mía que lavado de cerebro nos han hecho chicas…

Empecemos a izar la TETA-BANDERA!

Dejemos de tropezar con la misma piedra

Os habéis preguntado alguna vez por qué demonios todas las madres que tuvieron hijos en los ’80, ’90, etc. no eran capaces de darles de mamar? Seguían a rajatabla la regla de «las 3 horas entre toma y toma», sufrían mastitis y se pasaban al biberón antes de salir por la puerta del hospital. ¿Cómo lo han hecho entonces durante millones de años el resto de madres del mundo? ¿Dónde compraban la leche los cromañones?

En algún momento de la historia hubo un error colosal. Los humanos tenemos tendencia a liarla.

Obviamente «Viva los biberones y la leche en polvo!», son una alternativa estupenda para esas madres que no consiguen dar el pecho (por el motivo que sea). Como yo que uso gafas porqué sino no veo tres en un burro. Pero lo ideal sería no llevarlas y poder amamantar sin complicaciones.

Ahora bien.

No puedo evitar pensar en mí madre, un ejemplo de manual. No consiguió darme el pecho, sufrió mastitis y yo salí del hospital con biberón y chupete. Simplemente por la falta de información.

Una mujer no debería sentir que su instinto se equivoca, porqué no hay nada más valioso en este mundo.

 

La lactancia mola, pero caduca

Gracias al dios de las tetas hemos evolucionado. Alguien con un par de tornillos de más en su cabecita alzó la voz y dijo claro y alto que nos estábamos equivocando!

Muchas estaréis hartas de leer palabras como las mías, pero os sorprenderíais de las realidades de muchas otras mujeres que viven bajo el puño de la presión social. Así que voy a poner mi granito de arena y a chillar a los 4 vientos la importancia de dar el pecho desde el minuto 1, la crianza respetuosa, el vínculo madre-hijo y lo maravilloso del destete espontáneo.

Pero voy a ir más allá.

Porqué aunque la lactancia materna se está normalizando, ahora la nueva rareza es la lactancia prolongada. Eso sí que es raro. Ahí sí que no te ve bien ni la mosca cojonera. Eres rara con ganas.

Pues chicas os invito a izar nuevamente la TETA-BANDERA y a dejar claro que las peras molan  a 12 meses y a 62. No decidamos nosotras la caducidad, porqué la naturaleza es sabia, solo hay que escucharla!

 

«Ahora sí Nai, se te ha ido del todo…»

 

Empecemos la guerra tetera…

 

Lactancia prolongada y el destete natural

«Pero es que nunca va a dejar la teta, está demasiado enganchado!»

Primero os diría «¿y eso para quien representa un problema?» ¿Para ti mamá? ¿O quizás para el viejecito que pasa por delante mientras das pecho a tu niño de 3 años y te desnuda con esos ojos indiscretos?

¿Vale la pena preocuparse de la vecina, la suegra, tu madre, la amiga…?

Nuestro bebé nos ha hecho más adultas de lo que jamás lo hemos sido. Demos el paso definitivo y dejemos de preocuparnos por el qué dirán. Nosotras y nuestro hijo debemos ser la única prioridad.

Si amamantar no nos hace sentir bien, fuera! Indiscutiblemente (con un destete gradual). Pero si no tenemos algún problema que se echen una manta a la cabeza los demás si no les gusta lo que ven. Mira que es grande el mundo.

Que se den un paseíto que es más sano!

 

Destete espontaneo

¿Y eso qué es? Pues simplemente el hecho de que el mismo niño acabe dejando la teta. Un poco como cuando el sueño de nuestro bebé de 2 meses evoluciona y a 2 años en vez de despertarse 50 veces, lo hace solo 2 o 3 (con suerte xD).

Pues el tema tetas también evoluciona. Antes o después la sueltan. Y nosotras nos vamos a morir por dentro mientras sentimos alivio. Porqué las madres somos así, bipolaridad al cubo!

Así que os tranquilizaré diciendo que se han hecho estudios antropológicos que han observado como de una manera natural el niño acaba dejando el pecho. Los podéis encontrar aquí.

Vale, pero… ¿cuando cuando cuando llega el destete natural????

Pues normalmente entre 2,5 y 7 años. ¿Demasiado? Es que la naturaleza es lenta, por si no os habíais enterado y nosotras tenemos siempre demasiada prisa. Habría que instaurar en el cole una asignatura que fuese «aprender a no hacer nada», porqué últimamente lo llevamos muy mal y nos está pasando factura la cosa.

Pero vamos que a mí en el parto me quedó bastante claro que la Señora Naturaleza se lo toma todo con calma ;p

Para consolaros os diré que la gran mayoría de los humanos dejamos la teta hacia los 2,5, pero las mamás monillas se pasan al menos entre 5 y 7 años y medio con las tetas self-service.

 

El destete tiene una explicación fisiológica

¿Eing? Me diréis.

El destete se da porqué el niño pierde la capacidad de succionar: pierden la grasa de los mofletillos que les permite un buen agarre, la boca se ensancha, la epiglotis baja… Os dejo el artículo de la Vanguardia que habla de ello «Amamantar a niños mayores, una tendencia a la alza«.

 

El destete gradual

Es cierto. A veces una no puede más o quizás sufre la agitación del amamantamiento. En esos casos, si madre e hijo no están disfrutando juntos de la lactancia, es inútil continuar. Si se decide destetar, lo mejor es hacerlo poco a poco, así que nada de ponerse tiritas en las tetas, vinagre o limón xD

Se le explica al niño «ahora no que estamos en el súper, en casa te la doy». Poco a poco se va substituyendo la teta por mimos de otro tipo.

 

Ahora os voy a hacer un regalo fantástico: 3 experiencias de madres que se han pasado por las castañuelas todas las tonterías del mundo mundial que tienen que soportar para continuar con la experiencia más natural de este planeta, la lactancia y el destete natural ^^

Porqué aquí quien decide son la madre y el niño. PUNTO FIN, SANSACABÓ! ^^

Y es que todos los demás sobran.

Izo nuevamente mi TETA-BANDERA!

 

3 experiencias de lactancia prolongada

Os presento a las heroínas:

5 años y medio de lactancia – Eva Janeiro de la web MamaMail

destete natural

Eva es mamá de Leo y creadora  de la web MamaMail, un proyecto genuíno! Se trata de un servicio gratuito de subscripción a su newsletter mensual. ¿Y cómo funciona eso? Fácil, una se subscribe y cada mes recibe 1 mail con 5 artículos de blogs sobre crianza que ella misma se

lecciona y uno que escribe ella misma.Sobretodo no os perdáis su sección «Quién soy» si queréis descubrir una mujer de pies a cabeza ;p

Y ahora viene la perla, su experiencia con la lactancia prolongada:

 

Primer contacto con la lactancia

<<Empezó siendo muy difícil porque Leo nació con 7 meses en una cesárea de urgencia y tardamos dos días en conocernos. Cada uno estaba en su UCI. Estuvo dos meses ingresado alimentándose por vía, mientras yo me sacaba toneladas de leche en casa y la llevaba al hospital para alimentarle. Nos fuimos a casa con la lactancia sin establecer y fue complicado y agotador pero lo conseguimos.

 

Lo mejor y lo peor

A mí la lactancia me salvó y me reconcilió conmigo misma. Lo cuento todo en mi post Mis tetas. Creo que después de una experiencia tan traumática fue la forma que encontramos de volver a conectarnos y por eso estamos tan enganchados. Nos va a costar mucho terminar esta fase, pero yo ya estoy preparada.

Cuando tenía un par de años, tuvo una infección en la garganta que aunque quería, le impedía mamar del dolor y yo pensé que se iba a destetar. Lo pasé fatal porque aún no era mi momento, pero volvió a engancharse como si tal cosa. A día de hoy, puede irse a dormir fuera varios días y cuando vuelve, todavía lo coge con gusto así que no es de esos que se olvidan de la noche a la mañana 😀

Lo que peor llevo es la sintonización, reconozco que saca lo peor de mí, me produce muchísimo rechazo, casi diría que agitación. Por suerte como ya es mayor, ya va sabiendo que es algo que no tolera e intenta no hacerlo, aunque para él sea un reflejo.

A día de hoy, de forma habitual solo toma por la mañana y por la noche, pero si está cansado, enfermo o tiene ganas de mimos, aun me pide. Casi siempre en casa.

Para mí la lactancia es más allá de lo puramente biológico, un encuentro con mi esencia de mujer y una herramienta política anticapitalista de sostenibilidad.

 

¿Experiencia de lactancia en tándem?

Tengo un problema de fertilidad y en el ámbito sanitario me presionaron mucho con que la causa de mi infertilidad era que no dejaba la lactancia. Me empujaban a abandonarla desde los 6 meses, pese a que mi problema ya era previo y todos los tratamientos eran compatibles con ella.

Preferí seguir ofreciéndole a mi hijo (y a mí misma) los beneficios de la lactancia prolongada frente a sacrificarlo por perseguir un sueño que quizá de igual manera no se iba a producir.

 

18 meses de lactancia – Laura Gavilán del blog Pequepeques

Laura, 25 años y madre de Hugo, un peque de 18 meses al qué le chifla la teta! ^^ Su embarazo, el parto velado y lactancia fueron y son aún una aventura que no tiene pérdida. En su blog sobre maternidad podéis encontrar muchos más detalles y un montón de posts realmente curiosos como «Espasmos del sollozo«, «Bisfenol A y parabenos en los calcetines de los niños» o «Tu amigo el FIL (Factor inhibidor de la lactancia)» .

destete natural

Y ahora nos regala su experiencia personal con la lactancia prolongada:

Primer contacto con la lactancia

<<Antes de estar embarazada yo pensaba que dar el pecho después de los 6 meses era por costumbre del niño. Pero ahora puedo aseguraros que esto no es así. Por mi experiencia sólo puedo deciros que la lactancia es algo duro a la par que precioso. En mi caso llevamos casi 18 meses de lactancia, y pensamos seguir como mínimo hasta los 2 años.

En cuanto nació Hugo me lo pusieron al pecho y el niño parecía tener un buen agarre, pero sobre los 10 días después (coincidiendo con la subida de la leche) me salieron grietas en el pezón. Era tantísimo mi dolor que me sacaba leche con el sacaleches y se la daba en biberón, además intentaba sacarme la mínima que necesitaba el pequeño, puesto que el sacaleches también me hacía daño. Como era de esperar, esto desembocó en una mastitis y fue aquí, justo en este momento donde me replanteé seriamente dejar la lactancia.

Por suerte tengo a mi lado a una persona muy cabezona (mi marido), el cuál me insistió y me ayudó a buscar soluciones. Compré una lata de leche de fórmula, puesto que yo estaba segura de que acabaría dejando al teta, le di fórmula mientras se me curaron las grietas que estaban sangrando y no podía darle la leche con sangre, al día después estaban curadas pero la mastitis había aumentado, empecé a tener fiebre y mucho dolor en los laterales del pecho. Fue entonces cuando me propusieron que probase otras posturas para darle el pecho y así lo hice, en nuestro caso la postura fue la posición rugby, la cuál arrastra la leche de la zona lateral del pecho (donde el niño presione con la lengua es de donde se arrastra la leche, es por eso que las diferentes posturas pueden ayudarte a curar la mastitis).

Por suerte la mastitis se me quitó así de fácil. Vivimos la lactancia feliz y contentos hasta llegar a los 3 meses donde coincide con la peor crisis de crecimiento, el niño estuvo muy demandante y yo agotada, mi familia no paraba de decirme que le diese leche de fórmula (tenía un bote del cuál solo había gastado 4 biberones ) decidí no hacer caso y al poco tiempo esta circunstancia cambio, todo fue sobre ruedas de nuevo.

 

No hay teta que se salve de los opinólogos

A los 6 meses empecé a introducirle la comida y aunque comía poco, no me preocupaba porque luego mamaba mucho, pero poco a poco fue comiendo más y mejor. Hasta aquí todo iba perfecto. Pero una vez pasó el año, el niño tuvo otra de las crisis de crecimiento y dejó de comer de nuevo y sólo quería teta. A mi no me importa ofrecerle la teta donde sea, así que cuando el niño quería yo le daba sin ningún reparo. Fue entonces cuando llegaron a mis oídos las primeras críticas (sin malas intenciones quiero pensar). Siempre recordaré ese día en el primark cuando una señora me vio amamantarlo y me dijo: niña, ¿no es muy grande para que siga con el pecho en cualquier parte? Debes enseñarle ya a que el pecho sólo se le dé en la casa.

Esta mujer me resultó simpática a pesar de lo que me estaba diciendo así que con toda mi paciencia le expliqué que la lactancia debe ser a demanda y que mi niño necesitaba en ese momento su teti, con mis mejores formas intente explicarle a groso modo los beneficios de la lactancia a demanda, y para mi sorpresa esta mujer se quedó satisfecha con lo que le había explicado y me dijo que no sabía eso, que claro, ella estaba acostumbrada  otros tiempos.

Nadie más me volvió a decir nada y todo iba tan perfecto…. Al pequeño se le pasó rápidamente la crisis y empezó a comer bien. Hasta hace aproximadamente una semana donde fui a comprar y él estaba agotado. Una pareja me vio amamantarlo con 17 meses que tiene y ella pues me criticó, fue la primera mala critica que tenía en mi vida, me sentí un poco mal, no por lo que me decía, sino porque me parece fatal que la gente opine sin informarse y porque pensé que eso jamás me pasaría a mi.

 

«Cuanto más grande es el niño, más grande es la unión que se crea entre bebé y mamá»

De todos modos, debo deciros que Hugo y yo estamos teniendo una lactancia súper feliz, y que aunque nuestro principio fue tan malo, mereció la pena por tener estas noches donde se acurruca a mi y con sus dos manitas en el pecho y la mía abrazándole, nos quedamos dormidos.

Espero con este texto poder ayudar a que las que os replanteáis la lactancia prolongada la hagáis, porque os juro que merece la pena, no voy a mentiros diciéndoos que todo es perfecto y maravilloso, pero puedo aseguraros que cuanto más grande es el niño, aunque parezca imposible, más grande es la unión que se crea entre bebé y mamá.>>

 

38 meses de lactancia – Ariadna García

Nuestra última heroína es Ariadna García de 35 años y mamá de Olivia de 3.

destete natural

Cuéntanos un poco sobre vuestra dinámica de lactancia

<<Empezamos con la lactancia exclusiva y a demanda hasta los 6 meses, introducción de sólidos por BLW y continuamos con lactancia a demanda. Por la noche es fácil porque hacemos colecho.

Desde los últimos 9 meses la demanda se limita bastante a los momentos de sueño, tristeza o aburrimiento. En este tiempo he limitado, por mi parte, la lactancia fuera de casa. En los últimos meses mama sobretodo de noche y para conciliar el sueño nocturno y siesta. Si está entretenida jugando ya no demanda. Ahora intento negociar el destete pero Olivia tiene muy claro que la teti tiene leche de sobras.

 

Desinformación y empoderamiento

Por mi parte, estoy más que satisfecha del camino recorrido y preparada para finalizar. Tengo dos hijos mayores a los que amamanté hasta el año, me arrepiento de no haberme informado mejor para que la suya también hubiera sido una lactancia prolongada. He tenido que oír muchas veces que la leche ya no alimentaba y que mamar era sólo vicio pero tampoco me ha importado demasiado. Lo más triste es oírlo por parte del colectivo sanitario.

Mis mejores recuerdos son del poder sanador de la teta, lo más triste del mundo, el chichón más grande… Todo el dolor desaparece en cuanto empiezan a mamar. El lado menos agradable, son las mastitis, los mordiscos, las noches en que está incómoda y me da la sensación de que mama cada 5 minutos y los pellizcos en el pezón del otro lado. Aunque seguro que hasta eso echaré de menos.

No le veo contras, aunque si dificultades, como la reincorporación al trabajo cuando el bebé necesita lactancia exclusiva. Yo he tenido la suerte de hacer jornada partida y no tener que estar tantas horas separados pero, aún así, me generaba mucho estrés tener siempre suficiente leche en la nevera, para que le dieran en mi ausencia. He acabado odiando sacarme leche. Para mi, la mayor ventaja de la lactancia ha sido la comodidad de los primeros meses: comida siempre lista, en cualquier lugar y circunstancia. >>

 

Por una lactancia libre

Última izada de la Teta-Bandera de hoy.

Por una lactancia libre.

Por la vuelta a la naturaleza, al instinto materno, a lo animal.

Por reconocer quien somos y lo qué queremos sin tapujos, sin mantas en la cabeza. Por qué ya somos mayorcitas, pechos fuera!. Alcemos la voz, miremos a los ojos con desafío cuando nos miren las tetas con repudio.

Porqué nuestro hijo nos necesita, nos quiere y todo esto a los demás no les tiene que importar lo más mínimo. Acepto solo miradas de ternura, de nostalgia. Por suerte, en mi caso estas han sido la mayoría. Y es que con ellas el amor se multiplica, se difunde. Por qué en esos momentos, en esa sonrisa de la ancianita  risiede la potencia de ese vínculo único, mágico, inmortal y la conciencia de que antes o después terminará.

Así que cuando veáis a una mujer amamantando a su cría no os giréis avergonzadas, miradla, sonreídle y recordadle que es una heroína y que ese es el gesto más valioso y poderoso que puede realizar para su pequeño.

Cierro y corto con una lagrimilla de emoción, melancolía y la felicidad más pura que se puede respirar.

 

 

-Aprovecho para agradecer enormemente la colaboración de estas tres madres: Eva, Laura y Ariadna por su tiempo. Algo precioso y que últimamente escasea. Gracias por haber dado un empujoncito más a mi grito para que llegue lo más lejos posible-

 

RECORDAD QUE ME ENCANTA LEER VUESTROS COMENTARIOS! ^^ Así que a soltarse la melena!

 

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Hola! Soy Nai, una madre bloguera! Amante de una maternidad innovadora, creativa y una crianza respetuosa. Te cuento mis trucos, experimentos y mi experiencia sin filtros con un toque de humor! Lista para una maternidad diferente?

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